Una educación al Placer
Todos nosotros somos el resultado de nuestra historia y también de las historias de todos aquellos que nos han precedido, en el árbol genealógico directo de nuestra familia así como en el contexto social y religioso donde nuestro árbol y nosotros nos hemos criado.
Estas herencias se manifiestan de manera evidente también a la hora de vivir nuestra sexualidad.
¿Cual es el legado sexual que hemos recibido?
¿Cuales son nuestras creencias con respeto al placer?
Una educación a la sexualidad siempre existe en las familias: también cuando es aludida y vivida como algo sucio o impuro, también cuando pasa totalmente bajo silencio y nunca es mencionada ni percibida.
Mucho mas raro, desafortunadamente, que sea expresada en palabras y actos coherentes por los padres y vivida como parte integrante, feliz y sana de la cotidianidad de una pareja.
En cualquiera de estos casos, como niños, recibimos de nuestros padres un mensaje muy claro que de alguna manera condicionará nuestra vida sexual y nuestra actitud al placer en el futuro.
Una madre y un padre enseñan a sus hijos como ser buenos estudiantes, buenos ciudadanos, a ser independientes, como mucho a ser buenos padres, pero casi nunca les transmiten un patrón sano de mujer y hombre sexuados.
A lo mejor, los niños reciben de la familia o en la escuela unas nociones de educación sexual limitadas a la fisiología, para evitar embarazos no deseados o enfermedades transmitidas sexualmente.
Pero el placer, el sexo con su magia y su fuerza, casi nunca tienen existencia en la familia y no pertenecen a lo que los padres perciben como necesario transmitir a sus hijos.
El placer y el erotismo no tienen cabida en sus discursos sencillamente porque ellos tampoco recibieron esta herencia.
Así que los únicos recursos que quedan a la mayoría de los adolescentes son internet, la pornografía, los amigos “expertos” (que normalmente saben igual o menos que ellos).
Resultado: un concepto totalmente distorsionado de la realidad y una visión de la sexualidad que se parece a un escaparate de carnicería, con un enfoque limitado a la genitalidad , lleno de violencia y de humillaciones, de cuerpos y actos que son muy distintos de los de la vida real porque totalmente prefabricados y adaptados a esta visión deformada.
Creo que una educación al placer es inmensamente necesaria en nuestra sociedad.
Los hijos aprenden directamente del modelo de pareja de sus padres y van repitiendo patrones iguales (o totalmente contrarios, que al final es la misma cosa) a lo largo de su vida de relación.
Si un padre y una madre no tuvieron la suerte de recibir una herencia feliz de sus propios padres y se dan cuenta de que le resulta complicado vivir con naturalidad su sexualidad y por supuesto transmitir este precioso legado a sus hijos, podría ser una buena opción trabajar en los dos sentidos: por una parte cuidando y despertando el placer en sus propias vidas, también sanando y integrando su propio “árbol genealógico sexual”; y por otra parte teniendo el valor de desear a sus hijos vivir una sexualidad distinta de la que ellos han vivido hasta ahora, expresando muy claramente que si su propia sexualidad no ha sido libre y placentera como lo habrían deseado, de toda manera se están haciendo cargo de esto y que la sexualidad que sus hijos van a vivir algún día es algo precioso, sagrado, enriquecedor, de enorme valor y les va a dar placer, creatividad y fuerza.
Laura Orsina
www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel.: 650119375 (lun.-vie. 10h-18h)
Aquí y ahora
“La vida del Papalagi es muy parecida al viaje en bote de alguien a Savii, alguien que desde el momento de zarpar está pensando: ¿cuánto tiempo me tomará llegar a Sauii? El piensa y no se da cuenta del amistoso panorama por el que está viajando.
Por el lado izquierdo, percibe una cordillera.
Tan pronto como la han visto sus ojos ya la ha encerrado en su mente.
¿Qué habrá detrás de esa montaña? Quizás un desfiladero estrecho y profundo.
Con todos esos pensamientos no puede unirse al cantar de los jóvenes remeros. Tampoco se da cuenta del parloteo feliz de las doncellas.
Inmediatamente después de pasar la bahía con sus cordilleras, un nuevo pensamiento empieza a importunarle.
¿Se levantará una tormenta, antes de la caída de la noche? Sus ojos escrutan los claros cielos en busca de nubes.
Todo el tiempo pensando en la tormenta que podría venir.
La tormenta no llega y al caer la noche llegan a Savii.
Pero él tiene la sensación de que no ha hecho este viaje en bote, pues sus pensamientos han permanecido lejos de su cuerpo y lejos del bote.
Podría perfectamente haberse quedado en su choza de Upolu.”
Extracto de “Papalagis – Discurso de Tuiavii de Tiavea, Jefe Samoano”
Aquí el texto completo
Olas
Muchas sensaciones vienen, surgen muchos pensamientos o imágenes, pero solo son olas de tu propia mente.
Nada viene de fuera de tu mente….Nada fuera de ti puede causarte ningún problema.
Tu mismo creas las olas en tu mente…y aunque surjan olas, la esencia de tu mente es pura; es como agua clara con unas pocas olas.
En realidad, el agua siempre tiene olas. Las olas son inherentes al agua.
Hablar de olas aparte del agua o de agua aparte de las olas es ilusorio.
El agua y las olas son uno…
Una mente con olas no es una mente alterada, sino en realidad ampliada…nuestras experiencias no son sino un despliegue continuo o repetido.
S. Suzuki
Pasión
La pasión es estar despiertos, respirar gozando del aire que entra y que sale del cuerpo, vibrar con cada hoja, cada flor, cada gota de agua, cada grano de arena.
Se esconde en cada paso, en cada movimiento, en cada palabra.
Es generosa, loca, sabia, incandescente.
Y calma.
Laura Orsina
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Aliento de Vida
La misma corriente de vida que corre por mis venas noche y día,
corre por el mundo y danza rítmicamente.
Es la misma vida que salta de alegría en el polvo de la tierra,
en innumerables hojas de hierba y rompe en tumultuosas olas de hojas y flores.
Es la misma vida que se balancea en la cuna oceánica de vida y de muerte,
en flujo y reflujo.
R. Tagore
Nacimos para ser felices
“Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo manzana no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo árbol apenas me acerco a lo que saben las aves, el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro. Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra.
Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias.
Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde. Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa. De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela. Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón.
Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida. Me costó 57 años ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿porqué te preocupas tanto?. No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra.
En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas no puedo ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
El bien y el mal viven dentro de tí, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia.
Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida.
Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.
Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene limites y un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos.”
Facundo Cabral
A fuego lento
Vivimos en tiempos acelerados.
Todo es consumido de manera rápida y convulsa, algo es digno de importancia solamente si está vinculado a un resultado, casi siempre evaluado en cantidad y no en cualidad.
Somos consumidores compulsivos y bulimicos de comida y de experiencias.
Tal vez nos podría sorprender si se investigase la relación entre la forma que tiene una persona de comer y su forma de hacer el amor…
Puede pasar con la comida que vayamos tan deprisa que no somos creativos cocinando, ni saboreamos los alimentos, ni disfrutamos de la buena compañía con la que nos encontramos, no hacemos sobremesa.
Lo mismo puede pasar con la sexualidad, sobre todo cuando tenemos un ritmo de vida muy acelerado o cuando llevamos mucho tiempo con la misma pareja, considerandolo todo como “ya visto”, “ya hecho”.
Lo que es muy evidente es que vivir en modalidad “fast-forward” es la receta para una sexualidad muy poco apetecible.
Si seguimos con la metáfora gastronómica, así como el concepto de Slow Food no se refiere simplemente a masticar despacio cuando comes, sino que da importancia a todas las etapas que están involucradas en el proceso de los alimentos, de la tierra a la mesa, el concepto de Slow Sex o Sexo Lento no se refiere tan solo a ir despacio durante el acto amoroso si no que abarca todo lo que rodea a cada individuo, y naturalmente también lo que se vive interiormente.
Y por cierto no hay que confundir lentitud con falta de intensidad, todo lo contrario, las dos pueden coexistir perfectamente y se alimentan la una con la otra, dando nuevo impulso y mayor creatividad y pasión también a los momentos de intimidad en los que no hay mucho tiempo disponible.
No necesitamos aprender tecnicas para encontrar una sensualidad y una sexualidad mas relajadas, mas naturales, mas vividas en lugar de consumidas, menos vinculadas a alcanzar objetivos.
Todo empieza mucho antes de de llegar a la cama, buscando otro ritmo en nuestra vida diaria, en las cosas habituales y pequeñas de cada día, como si fuera un entrenamiento a la lentitud y a la profundidad.
Podemos explorar la lentitud unida a una presencia consciente y vibrante en el día a día, en nuestra andadura, en nuestra manera de comer, de hablar con otras personas. Poniendo cura en los detalles y amor en cada gesto, como si estuviéramos preparando la mesa y la cena para huéspedes muy importantes y muy queridos.
En lugar de correr atrás de metas y objetivos inalcanzables y perdernos lo mejor del viaje, nos acostumbraremos a vivir nuestra vida, en todas sus facetas, con intensidad y pasión, descubriendo nuevos sabores y reencontrando otros que parecian olvidados, saboreando cada instante como si fuera una comida deliciosa.
Laura Orsina
www.hacerelamor.org
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Poema de los átomos
Oh día, despierta!
Los átomos bailan.
Todo el universo baila gracias a ellos.
Las almas bailan poseídas por el éxtasis.
Te susurraré al oído
adonde les arrastra esta danza.
Todos los átomos en el aire y en el desierto,
parecen poseídos.
Cada átomo, feliz o triste
está encantado por el sol.
No hay nada más que decir.
Nada más.
Rumi
Todo el Universo baila y se mueve.
Nuestro cerebro, antes del nacimiento, contiene tantas neuronas cuantas son las constelaciones en el espacio sideral.
Después del nacimiento, muy rápidamente, la mayoría de estas neuronas mueren, y este proceso dura toda la vida.
Se quedan en nosotros sus huellas y la nostalgia de contener la Totalidad, de volver a casa.
A nuestra naturaleza esencial.
No podemos olvidarla así como no podemos olvidar de respirar.
La meditación Tandava nos acerca a este estado.
Sus movimientos lentos, esféricos y fluidos nos hacen volver a la danza eterna de los planetas, de los átomos, nos hacen saborear la Unidad a la que tanto anhelamos.
No hay separación entre nosotros y el espacio que habitamos y que nos habita porqué esto es lo que somos: espacio.
Laura Orsina
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Abrir-SE al deseo
“El deseo existe en ti y en cualquier cosa.
Reconoce que se encuentra también en los objetos que la mente puede percibir“
Vijnana Bhairava Tantra
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Saboreando el mundo
Su aliento es como miel aromatizada con clavo de olor.
Su boca, deliciosa como un mango maduro.
Besar su piel es como probar el loto.
La cavidad de su ombligo oculta acopio de especias.
Qué placeres yacen después, la lengua lo sabe,
pero no puede decirlo.
— Srngarakarika KUMARADADATTA
Estar totalmente presentes a las sensaciones que nos brindan sabores y olores es una vía directa hacia la experiencia de la unidad con el mundo.
Con el cuerpo sensible y despierto, con la frescura y la alegría de un niño, utilizo mi lengua y mis labios para saborear y tocar el mundo, anulando las distancias entre quien experimenta y lo que es experimentado.
El Universo penetra en mi.
Laura Orsina
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