Quinta lección: Cómo enamorarse de todos/as sin traicionar a ninguno/a – La diferencia entre hacer el amor y tener sexo

dance

Suspense. Antes de ir más lejos en el tema de las posiciones del post anterior, me gustaría hacer alguna aclaración.
Hacer el amor es una danza, y como tal no se puede aprender en internet! Ni con un artículo, no importa lo bien que sea escrito, tampoco con una serie de videos. Hay que practicar!
Esta serie de posts, al final, espero que sólo sirva para hacer nacer algunas dudas  acerca de las creencias que tenemos y que esto nos empuje a pensar de forma diferente y actuar de manera distinta.

Para Hacer el Amor de verdad, así como ya comentamos en la primera “lección”, tenemos que desarrollar nuestra sensibilidad, o mejor dicho, nuestra sensorialidad. Y aquí volvemos a la necesidad de Estar en el Cuerpo.
Todo el mundo piensa saber cómo utilizar los sentidos, pero la realidad es un poco distinta. Los sentidos de la mayoría de la gente están de alguna manera dormidos.
Además, la mayor parte del flujo de nuestra atención, mas que a las señales provenientes de los sentidos, se dirige a los pensamientos e a las interpretaciones, en lugar de enfocarse sobre la propia realidad.
Este es uno de los puntos clave, por esta razón lo estoy repitiendo hasta el aburrimiento!

El hecho es que lo que escribo sólo puede ser útil para hacer surgir la duda de que sea realmente así, pero para aceptar y asumir realmente todo esto, tendremos que averiguarlo personalmente, con nuestra propia atención, nuestra consciencia, descubriendo así que no solo cambia nuestra manera de hacer el amor, si no que toda nuestra vida se transforma si somos menos perdidos en el flujo de nuestros pensamientos y más presentes en el cuerpo.
Y se transforma en algo mejor, se hace más intensa, apasionada, viva.

Esta es la verdadera revolución que puede cambiar el destino de la humanidad.
Pensamos en nuestros políticos, jefes de la economía, directores generales, banqueros, ¿qué pasaría si se reapropiaran del placer de vivir? Del verdadero placer de vivir? Dejarían de perseguir el dinero y el poder y de joder la humanidad  y nuestro planeta maltratado.

Entonces ¿cuál es la diferencia entre hacer el amor y tener sexo? Personalmente creo que sea  una pregunta sin sentido, pero como no hay preguntas tontas si no solo respuestas estúpidas, voy a tratar de contestar.
Para mí, la diferencia reside simplemente en la atención y en la conciencia con la cual lo hacemos.
La diferencia en la calidad no está en el hecho de estar enamorados de nuestra pareja.
Sin embargo, es evidente, innegable, al menos para aquellos que lo han probado, que hacer el amor con un ser amado es otra cosa! Más intenso y envolvente, profundo, totalizador.
Pero ¿por qué? La respuesta que parece natural sería “porque hay Amor!”.
Amor entendido como implicación emocional, sentimental, profunda, a todos los niveles. Y esta entrega absoluta hacia alguien, al parecer hace que todo lo que nos rodea se vuelva más intenso, colorido, agradable, brillante, en una palabra, VIVO.
Pero esto pasa simplemente porque somos más abiertos, sensibles y receptivos. Todo lo que sentimos está disponible de por sí. Pero ahora las válvulas de los sentidos están totalmente abiertas.
Enamorarse de alguien solamente es el catalizador de estas sensaciones, no es la causa.

A este estado, que en realidad es un estado natural, se puede llegar también por otra vía! ¿Cómo?
Enamorandose directamente de la vida, toda. ¿En qué sentido?
Como el amor nos lleva a la atención, la atención nos lleva al amor. Es una relación simétrica.
Si realmente somos presentes en lo que estamos haciendo, amamos, y si amamos algo o alguien no podemos evitar de prestarle atención.
Si somos capaces de estar totalmente presentes en una relación, aunque sea por unos momentos, estamos haciendo el Amor, incluso si no somos enamorados de esa persona.
Una historia puede durar tan solo el tiempo de una relación casual y fugaz pero puede ser Amor, con A mayúscula.
Me doy cuenta de que no es fácil de aceptar, cuando se trata de amor cada uno se aferra a sus propias creencias de manera bien firme.
Creemos que el Amor tenga que durar en el tiempo humano, por eso lo atamos al sentido de propiedad, de individualidad, de estabilidad.
Intentais sentir vuestro cuerpo con los sentidos plenamente despiertos, al mismo tiempo que estáis totalmente entregados al ser que tenéis en vuestros brazos.
Y veréis lo qué pasa.

Practicad, querida gente, practicad!

Axel Cipollini con la supervisión de Laura Orsina

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Cuarta lección: Acrobacias en la cama y volteretas para todos los gustos – Las Posiciones del Amor

figure1

Habéis visto alguna vez bailar salsa en Cuba? Una maravilla de sencillez y espontaneidad. Pocas figuras básicas que varían fluida y instintivamente. No se necesita hacer acrobacias para bailar bien y ni siquiera conocer 100 figuras.

Hacer el amor es la misma cosa: es una danza.
O, por lo menos, debería ser una danza: bailada al ritmo de las emociones y de la respiración, con espontaneidad, por instinto. Sintiendo nuestro cuerpo y escuchando el cuerpo del otro, sin ni siquiera darse cuenta de esto a nivel racional.

Hay un número infinito de posturas que se pueden adoptar haciendo el amor.
En el Kama Sutra se enumeran 64 posiciones. Pero este texto hindú, escrito en los primeros siglos después de Cristo, habla de  muchos otros asuntos además del tema, a veces demasiado considerado, de las posiciones.

Algo parecido pasó con los textos fundamentales del tantrismo (el Kama Sutra no es un texto tántrico): se dirigen a todo el espectro de la vida humana, los sentidos, el cuerpo, las emociones, las relaciones, la tristeza, la felicidad, el Espacio, el estremecimiento.
Pero el Tantra es conocido sólo como sinónimo de sexo sagrado. ¡Qué tontería!
Para el Tantra todo es sagrado, cada ser viviente, cada cosa, cada fenómeno.
Del escremento al corazón, de la ira a la santidad. Todas son expresiones del Espacio. Y el Espacio es todo lo que es, podríamos llamarlo Dios.
Ciertamente no es un Dios humanizado, con la barba y el ojo que todo lo ve.
Ciertamente no es un Dios que crea o que juzga. Pero hablaremos más de esto en otro momento, si queréis.

Volvemos al tema de las posiciones para decir que, en absoluto, son mucho menos importantes que nuestra capacidad de seguir el ritmo, de sentir y de fluir en el movimiento.
Y esto es algo que nadie nos suele explicar y que por cierto no se ve en las pelis o en Internet.
A menudo, partes enteras de nuestro cuerpo están bloqueadas: prácticamente no se mueven, y si lo hacen, no hay fluidez, son rígidas.
La columna vertebral puede llegar tener la misma movilidad de un pitón. No en el sentido de que se pueda enrollar en sí misma, sino que puede y debe mantenerse fluida siguiendo la respiración.
Y con la columna, la pelvis también debe poder bailar. La mayoría de los hombres (y de muchas mujeres!), por lo menos en Occidente, tienen una pelvis semi-bloqueada.
Les enseñaron que contornearse es algo de niñas y reaccionaron bloqueandolo todo, justo para no equivocarse!

Personalmente, he desarrollado la fluidez con la Tandava, una danza-meditación de la tradición Shivaita. Junto con el masaje de Cachemira son las dos prácticas fundamentales que proponemos en nuestros seminarios. Son dos herramientas muy potentes y eficaces. No quiero decir que sean los únicos caminos que conducen a la espontaneidad, a la sensibilidad y la fluidez.
Laura y yo los proponemos sólo porque los hemos experimentados en nosotros mismos, nos parecieron eficaces y hemos visto muchas personas transformarse gracias a ellos.
No son prácticas finalizadas a hacer el amor, están destinadas a la totalidad de la vida, a fluir con el todo. Pero, por supuesto, también tienen un efecto en la esfera sexual, afectiva y emocional.

¿Hay una posición mejor que otra para hacer el amor?
¿Mejor para qué? ¿Para lograr qué?
Ya hemos dicho que el objetivo de hacer el amor no es el orgasmo. No porque no sea importante, sino porque cada momento es importante en sí mismo y no hay que llegar a ningún lado, no es necesario cumplir con ningún propósito que no sea el de estar fluidamente en la espontaneidad y en el placer.
Cada posición, por lo tanto, se adaptará a ese momento único que estamos viviendo.
Siempre recordando que estamos danzando, fluyendo en el espacio, con el cuerpo y las sensaciones.
Con estas premisas entonces, lo único que uno puede preguntarse con respecto a una posición, es simplemente:
– Se puede mantener de una manera relajada?
– La pelvis de los dos amantes se puede mover libremente?
– Los brazos, las manos son libres de moverse? Pueden acariciar el cuerpo del otro? O las necesito para sostener el peso de mi cuerpo o del cuerpo del otro?
– Es placentero para mi y para la otra persona?

Una pequeña anotación al margen: no quiero decir que siempre tenemos que hacer el amor en un estado de relajación perfecta. Los momentos de tensión y de pasión abrumadora son perfectamente lícitos y agradables, pero hacer el amor no es sólo eso.
Y además, si aprendemos a escuchar a nosotros mismos y al otro, también nos encontraremos en momentos de calma y de extrema lentitud, que nunca es desjunta de la intensidad.
La maravilla, como siempre, está en la presencia y en la fluidez.
El aburrimiento está en la mecanicidad, en los automatismos.

SIEMPRE la única regla válida es que NO HAY REGLAS.
Darse cuenta, sin embargo, que lo que nos puede parecer transgresión desenfrenada puede convertirse en nada más que otro tipo de automatismo, de esquema, de máscara.
Queriendo hacer la comparación usual: la pornografía, en su aparente libertad, es la cosa más trivial y predecible que se puede imaginar. Las posiciones son siempre las mismas, las que mejor muestran la mercancía, y además siguen siempre en el mismo triste orden!
¡Qué aburrimiento!

…seguiremos con el asunto en el próximo post.

Practicad, querida gente, practicad!

Axel Cipollini con la supervisión de Laura Orsina

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Tercera lección: Recuerda que tienes manos…pues usalas! – El Placer de Tocar

Immagine
G.L. Bernini, Rapto de Proserpina,particular

Si, como hemos visto en la anterior entrada, todo el cuerpo es sensible, entonces limitar nuestras posibilidades de Hacer el Amor a la convulsa frotación del pene con una mucosa cualquiera, es una triste limitación. Tanto para las mujeres como para los hombres.
Un despilfarro de terminaciones nerviosas, todas potencialmente gozosas! Miles de centimetros cuadrados de piel sin utilizar, que lastima!

Sin embargo las únicas imágenes de relaciones sexuales que internet nos enseña nos recuerdan un martillo neumático enloquecido cuyo único objetivo es perforar hasta el fondo.
La pornografía es una muy mala maestra del placer y una triste caricatura de lo que significa hacer el amor.
Y no estoy haciendo ninguna cuestión moral. Todo el mundo puede vivir su vida sexual como quiere, siempre y cuando su pareja tenga los mismos gustos.
La cuestión es otra: la pornografía nace con el objetivo de hacer dinero, no de volver las personas sexualmente mas libres: si de verdad existiera libertad sexual, el mundo del porno desaparecería en un instante.
Desafortunadamente la pornografía complace las exigencias de un gran mercado que ya existe (y que, en parte, ayudó a crear), satisfaciendo los gustos sexuales y, por desgracia, los límites, de la mayoría de los hombres y de una parte de las mujeres.
La emoción que la pornografía provoca, está toda en la cabeza. No hay ningún contacto, ni olor, ni sabor. Sin hablar de sentimientos.

De hecho, la mayoría de las personas, especialmente los hombres, vive su sexualidad sobre todo de forma mental.
El sexo, sin involucrar todos los sentidos y sin una persona de carne y huesos en los brazos (y esto vale también si hablamos de masturbación!), con sus emociones y su humanidad, es como un ratón sin lengua que intenta saborear un pedazo de queso! Sólo puede imaginar el sabor!

Pero, volvemos al punto: hay más de una consecuencia importante si nos damos cuenta de que todo el cuerpo es una fuente de placer:
– Hacer el amor no es sólo y únicamente penetración;
– Los que comúnmente se llaman preliminares, son una parte fundamental de hacer el amor.
Así, lo que a menudo se vive como algo finalizado al orgasmo se convierte en un acto gozoso de principio a fin! Y, además, los tiempos se alargan …
Pero, ¿cómo? Simple:

RECUERDA QUE TIENES MANOS.
Posiblemente conectadas a los brazos y al resto del cuerpo. E incluso tienes una boca, una nariz y una lengua.
En la imaginación de la mayoría de las personas, con las manos podemos, “por si a caso es necesario”, acariciar la pareja durante los preliminares y, acabados estos (como si fueran deberes!), las manos sirven únicamente para aferrarse al cuerpo del otro durante las frenéticas y convulsas fases siguientes que, ojalá, llevarán al orgasmo de los dos o, mas frecuentemente, de sólo uno de los amantes.

Pero en la posición correcta, nuestras manos pueden llegar a todo, o casi todo, el cuerpo de nuestro amante en cada momento. Acariciarlo, masajearlo, sentir su vibración y su calor. Y esto es maravilloso! Claro, es necesario haber desarrollado o despertado la sensibilidad necesaria para disfrutar de todos estos regalos.
Por supuesto, si eres hombre, utilizando únicamente la posición del misionero, todo esto no es posible! Si no quieres ahogar tu amada bajo el peso de tu cuerpo, los brazos los vas a necesitar para sostenerte!
Pero de las posiciones hablaremos la próxima vez.

Comentad, querida gente, comentad!

Axel Cipollini con la supervisión de Laura Orsina

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Segunda lección: Multi-orgasmos, puntos secretos y…fuegos artificiales

semplicebellezza1

La obsesión humana por la clasificación afecta también la esfera del placer.
¿Dónde está el punto G? Pero ¿existe realmente un punto G? Y los hombres, ¿lo tienen? No, ellos tienen el punto L. ¡Ah! ¿Dónde está? Es en correspondencia del perineo, entre el ano y el escroto. ¡No! Es en la base del glande, cerca del frenillo. ¡Uh! Pero si hay un punto G, cuando lo estimulas ¿desencadenarás un orgasmo clitorideo o vaginal? Bueno, si el punto G está dentro de la vagina entonces será vagi… ¡No! El punto G es la capa interna del clítoris, así que… Así lo señaló el Prof. Fulano. Pero yo no estaría tan seguro, de hecho el Dr. Fulanito claramente ha refutado la hipótesis que…
Y allá vamos. Interminables discusiones sobre el sexo de los ángeles, cruzadas a la búsqueda del Santo Grial del placer!
Sin embargo, debe existir un truco para que una mujer pueda conseguir un orgasmo parecido a la Noche de S. Juan: fuegos artificiales de gozo espasmódico!
Y el hombre? No, el hombre, no puede! Pero tiene que haber un punto que pueda regalarle incluso al hombre la impagable capacidad multiorgasmica!
En realidad, sí, el secreto existe, pero solo lo conocen unos sabios taoístas, ermitaños de las cuevas himalaianas. Lastima que lo desvelen en punto de muerte y sólo a algunos discípulos de probada confianza! Además sólo si las conjunciones astrales son favorables.

OK, suficiente, vamos a ir al punto (¿cuál? G, L, H…). 
El secreto existe, ¡claro que sí! Sin embargo, es muy difícil descubrirlo. ¿Por qué? Porque es demasiado simple para creerlo. Aquí va:

TODO EL CUERPO ES ERÓGENO

El cuerpo entero puede sentir placer.
¿Gran decepción? ¿Incredulidad? Seguramente habrá alguien que esté pensando que hay placer y placer, y que el placer sexual es otra cosa, que no se puede experimentar un orgasmo si te acaricias un codo.
Ya. Y que tal vez las mujeres sí… pero el hombre sólo es sensible allí, y sólo allí, y necesita ser estimulado allí. De “allí” no se escapa! 
Sin duda hay áreas más o menos sensibles, pero todo el cuerpo, cuando es tocado de manera adecuada, siente placer, o mejor dicho, tiene esta capacidad.
El placer sexual no está únicamente relacionado al orgasmo, no se limita sólo a esos pocos segundos. Pero de esto asunto hablaremos en otro momento.
Las limitaciones, los patrones, los confines, sólo están en nuestra cabeza. Todo está relacionado, todo se funde con todo.
Que el cuerpo, masculino o femenino, sea extraordinariamente sensible, gozoso y con capacidad de sentir en su totalidad, no es algo que podemos averiguar mentalmente.
¡Es el cuerpo mismo que nos lo puede confirmar!
Por supuesto, muchos estarán convencidos de poseer sólo unos pocos centímetros cuadrados de piel sensible y que este es un hecho, por desgracia, irrefutable. Bueno, no.
Desde nuestra experiencia personal, 
todo el cuerpo puede convertirse en un generador de placer, aún si esta no es vuestra realidad en este momento.
Pero, ¿cómo? ¿Cuál es el secreto? ¿Cuál es la técnica? 
Simple.
Para aprender a sentir placer con el cuerpo entero debemos estar en el cuerpo. Y aquí volvemos a la primera lección . Si todavía no lo has hecho, puedes leerla aquí .
La función desarrolla el órgano. Para aprender a sentir tenemos que intentar sentir.
De hecho, podemos practicar cuando queremos, incluso cuando estamos solos, incluso en el metro, incluso en el trabajo, y no sólo haciendo el amor!
Por si lo necesitas, existe una práctica de la tradición tántrica shivaita de alta eficacia (que nos transmitió, más o menos en secreto, un divertido gurú practicante del camino de la mano ambizquierda, D.O., que Shiva lo recompense).
Funciona! También es muy sencilla, al menos aparentemente.
Consiste en prestar total atención durante unos segundos, hasta diez, veinte, a una sensación. En esa fracción de tiempo, relajamos el cuerpo y estamos plenamente en esa sensación, nos metemos en ella, nos sumergimos en sus profundidades, la exploramos como si fuera la cosa más bella del mundo. Más, la única cosa que existe. 
Durante poco tiempo, con la máxima atención.
Después soltamos y volvemos a la “normalidad”. Cuando queremos, volvemos a conectar con esa o otra sensación, y así seguimos, como en un juego.
Pero, ¿qué sensación elegir? Todo vale! 
Empezamos con sensaciones intensas y agradables, como el agua caliente que baña el cuerpo mientras nos estamos tomando una ducha, o la caricia de la brisa primaveral en nuestra cara, aún si en realidad todas las sensaciones merecen ser exploradas: tocar con la punta de los dedos el teclado de una computadora, sentir el suelo bajo nuestros pies mientras caminamos, apreciar el roce de la ropa sobre nuestra piel.
Sólo unos pocos segundos, pero sin pensar absolutamente en nada. Escuchar y nada más. Y, si es posible, olvidando por un momento toda la información que recibimos de los otros sentidos. Aislar sólo esa sensación en particular. Al principio parece imposible, luego se convierte en placer y en gozo.
¿Cuántas veces? Tantas veces como queremos! 10, 20, 100 veces al día. Realmente no es algo que roba tiempo. Podemos hacerlo en todos esos momentos en los que no es necesario poner especial atención a otra cosa. No lo hagas mientras estás conduciendo! Tampoco mientras estás desactivando una bomba o durante una cirugía a corazón abierto! Sin embargo, mientras esperamos en la oficina de correos o estamos de camino al supermercado es genial! Obviamente, podemos hacerlo también mientras estamos haciendo el amor!
La única cosa difícil, al principio, es recordarse de hacerlo, tener un mínimo de continuidad. Pero en algún momento se convierte en algo natural.
Si estamos experimentando con el sentido del tacto, cuando es posible, podemos cerrar los ojos, eliminando así uno de los sentidos mas entrometido, la vista. 
Podemos entrenar todos los sentidos, uno a la vez, obviamente. Pero te sugerimos que empieces por el tacto, continuando con el olfato y el gusto, dejando la vista y el oído como últimos.
¿Cuál es el nombre de esta práctica? Si realmente quieres darle un nombre podemos llamarlas microprácticas!

PS ¿Pero qué tiene que ver todo esto con hacer el amor? Descúbrelo por ti mismo.

Axel Cipollini con la supervisión de Laura Orsina

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Primera lección: Estar en el Cuerpo


A nosotros los humanos nos cuesta aprender.
Cuando ya tenemos nuestras ideas sobre un dado asunto, aun si estas ideas son totalmente erróneas, queremos profundizar “a partir de lo que ya sabemos”.
En otras palabras, muy raramente somos disponibles a cambiar de perspectiva de manera radical, así, en el acto. Ni siquiera queremos probar.
Muy a menudo no solamente nos faltan las respuestas, si no que ¡ni sabemos cuales son las preguntas correctas!
Esta es la razón por la cual en internet encontramos gente que hace preguntas de este tipo: Como hacer el amor toda la noche? Cuales son las mejores posturas? Mi pene es de dimensiones suficientes? Como se hace sexo anal? Como se hace sexo oral?
Y también preguntas como: donde está el punto G? Cuales son las zonas erógenas del hombre y de la mujer? Solo aparentemente mas refinadas, muy a menudo estas preguntas esconden una completa ignorancia sobre los asuntos básicos. Sobre aspectos verdaderamente importantes.
Es parecido a lo que pasa cuando las personas piensan que para hacer buenas fotos necesitan una cámara nueva, mas sofisticada, con mas megapixeles y mas botones, o que hay que conocer unos truco secretos, unas técnicas mágicas.
Normalmente estas mismas personas te miran con cara de desilusión y ni siquiera entienden lo que quieres decir cuando comentas que la cosa mas importante para fotografiar es: aprender a ver. A lo mejor piensan que solo es una frase bonita par impresionarlos. A lo peor que se les está tomando el pelo.
Hablando de Hacer el Amor pasa lo mismo.
Vamos paso a paso.
Hacer el Amor, Fare l’amore, Making Love, que quiere decir? Se trata de un eufemismo para decir apareamiento, coito, copula? Quiere decir tener una relación sexual con alguien que amamos? Penetrar o ser penetrados para nuestro/a amado/a?
Personalmente, creo que las tres definiciones están equivocadas.
 Según mi opinión Hacer el Amor es una relación intima, sensual, emocional entre dos (o mas) seres y tiene como finalidad el mutuo placer. Placer físico y mental, suponiendo que los dos se puedan separar. Y esta relación puede incluir, o no, la penetración.
Y, en algunos casos, llegar a la procreación. Podemos procrear sin placer, pero sin placer no estamos Haciendo el Amor.
Cuando hablo de experiencia sensual entiendo una experiencia de los sentidos: táctil, olfativa, visual, gustativa, auditiva.
Sobre todo táctil. Si no tocamos o no lo hacemos con presencia, sensibilidad, pasión, gusto, no podemos Hacer el Amor.
De momento dejamos de lado los otros aspectos y quedamos en el tacto. 
Sabemos como tocar el cuerpo de otra persona, o el nuestro, sin juzgar, sin interpretar, con atención total? 
Es posible que algunas personas ni le encuentren sentido a lo que estoy diciendo.
Somos tan acostumbrados a pensar, encajonar, interpretar, juzgar, comparar que ni entendemos lo que quiere decir no hacerlo. A veces pensamos que no sea posible, o pensamos de hacerlo pero sin hacerlo de verdad. Ni nos damos cuenta, sencillamente porque no podemos sentir que estamos mas en nuestra cabeza que en nuestro cuerpo.
Nuestros pensamientos, como espejismos, se substituyen a las sensaciones físicas sin que ni siquiera nos damos cuenta.

Así que aquí va la primera “clase”:

ESTAR EN EL CUERPO:
Que quiere decir? Pensar menos o, mejor dicho, soltar los pensamientos, como nubes en el viento, y volver a lo que sentimos, a lo que percibimos a través de los sentidos.
Pero como podemos saber si de verdad “estamos en el cuerpo”?
Cuando en nuestra mente están fluyendo imágenes y palabras, no estamos en el cuerpo. Cuando tenemos expectativas, cuando pensamos a lo que podría pasar o que nos gustaría pasara o no pasara, no estamos en el cuerpo. Cuando pensamos en lo que tenemos que hacer, no estamos en el cuerpo. Cuando nace un recuerdo y nos perdemos en el, no estamos en el cuerpo.
Y como podemos estar màs en el cuerpo? Cada vez que nos damos cuenta de estar “en la mente”, sin culpabilizarnos, volvemos a nuestros sentidos. Especialmente a la sensación táctil, a la simple sensación del contacto de nuestro cuerpo con el cuerpo de la otra persona, y no solamente en la zona genital.
Podemos hacer viajes maravillosos explorando con presencia todo el cuerpo. Podemos concentrarnos solamente en unos pocos centímetros cuadrados de piel, y gozar de lo que surge. También sentir lo que pasa en todo el cuerpo en el mismo instante.
Somos mucho mas sensible de lo que imaginamos y cada pequeño rincón de piel es potencialmente una zona erógena. ¡En las mujeres como en los hombres!
Solamente se trata de recobrar nuestra sensibilidad. Poco a poco.
Y estar en el cuerpo no significa solamente estar en el tacto, si no también en los otros sentidos. Pero empezamos por el tacto, este sentido imprescindible.
Algunos piensan que el sexo sea una experiencia sobre todo intelectual. No quiero contradirlos, para muchas personas seguramente es así.
Pero aun si creéis esto, daros una posibilidad para experimentar quedando en el cuerpo y ver lo que pasa. A principio es posible que lo encontréis menos excitante pero, poco a poco, cuando habréis recobrado vuestra sensibilidad, os daréis cuenta que Hacer el Amor se vuelve algo totalmente distinto.
Se transforma en una experiencia increíble, imprevista y maravillosa.
Sì!

Axel Cipollini con la supervisión de Laura Orsina

PS Este es el primer post, la primera “pequeña clase” sobre el asunto. Te ha gustado? Te ha interesado? Tienes algunas criticas? Deja un comentario, gracias!

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Volvemos con: las clases de Hacer el Amor…

Después de varios meses de gestación silenciosa…este blog vuelve a parirSE a si mismo.

Volvemos nada menos que con unas “lectiones magistrales” (nuestras personales recetas, claro!) sobre…Hacer el Amor.
Feliz Todo, Aquí y Ahora!

Laura y Axel

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Una educación al Placer

Todos nosotros somos el resultado de nuestra historia y también de las historias de todos aquellos que nos han precedido, en el árbol genealógico directo de nuestra familia así como en el contexto social y religioso donde nuestro árbol y nosotros nos hemos criado.
Estas herencias se manifiestan de manera evidente también a la hora de vivir nuestra sexualidad.
¿Cual es el legado sexual que hemos recibido?
¿Cuales son nuestras creencias con respeto al placer?
Una educación a la sexualidad siempre existe en las familias: también cuando es aludida y vivida como algo sucio o impuro, también cuando pasa totalmente bajo silencio y nunca es mencionada ni percibida.
Mucho mas raro, desafortunadamente, que sea expresada en palabras y actos coherentes por los padres y vivida como parte integrante, feliz y sana de la cotidianidad de una pareja.
En cualquiera de estos casos, como niños, recibimos de nuestros padres un mensaje muy claro que de alguna manera condicionará nuestra vida sexual y nuestra actitud al placer en el futuro.
Una madre y un padre enseñan a sus hijos como ser buenos estudiantes, buenos ciudadanos, a ser independientes, como mucho a ser buenos padres, pero casi nunca les transmiten un patrón sano de mujer y hombre sexuados.
A lo mejor, los niños reciben de la familia o en la escuela unas nociones de educación sexual limitadas a la fisiología,  para evitar embarazos no deseados o enfermedades transmitidas sexualmente.
Pero el placer, el sexo con su magia y su fuerza, casi nunca tienen existencia en la familia y no pertenecen a lo que los padres perciben como necesario transmitir a sus hijos.
El placer y el erotismo no tienen cabida en sus discursos sencillamente porque ellos tampoco recibieron esta herencia.
Así que los únicos recursos que quedan a la mayoría de los adolescentes son internet, la pornografía, los amigos “expertos” (que normalmente saben igual o menos que ellos).
Resultado: un concepto totalmente distorsionado de la realidad y una visión de la sexualidad que se parece a un escaparate de carnicería, con un enfoque limitado a la genitalidad , lleno de violencia y de humillaciones, de cuerpos y actos  que son muy distintos de los de la vida real porque totalmente prefabricados y adaptados a esta visión deformada.
Creo que una educación al placer es inmensamente necesaria en nuestra sociedad.
Los hijos aprenden directamente del modelo de pareja de sus padres y van repitiendo patrones iguales (o totalmente contrarios, que al final es la misma cosa) a lo largo de su vida de relación.
Si un padre y una madre no tuvieron la suerte de recibir una herencia feliz de sus propios padres y se dan cuenta de que le resulta complicado vivir con naturalidad su sexualidad y por supuesto transmitir este precioso legado a sus hijos, podría ser una buena opción trabajar en los dos sentidos: por una parte cuidando y despertando el placer en sus propias vidas, también sanando y integrando su propio “árbol genealógico sexual”;  y por otra parte teniendo el valor de desear a sus hijos vivir una sexualidad distinta de la que ellos han vivido hasta ahora, expresando muy claramente que si su propia sexualidad no ha sido libre y placentera como lo habrían deseado, de toda manera se están haciendo cargo de esto y que la sexualidad que sus hijos van a vivir algún día es algo precioso, sagrado, enriquecedor, de enorme valor y les va a dar placer, creatividad y fuerza.

Laura Orsina

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

 

Aquí y ahora

“La vida del Papalagi es muy parecida al viaje en bote de alguien a Savii, alguien que desde el momento de zarpar está pensando: ¿cuánto tiempo me tomará llegar a Sauii? El piensa y no se da cuenta del amistoso panorama por el que está viajando.
Por el lado izquierdo, percibe una cordillera.
Tan pronto como la han visto sus ojos ya la ha encerrado en su mente.
¿Qué habrá detrás de esa montaña? Quizás un desfiladero estrecho y profundo.
Con todos esos pensamientos no puede unirse al cantar de los jóvenes remeros. Tampoco se da cuenta del parloteo feliz de las doncellas.
Inmediatamente después de pasar la bahía con sus cordilleras, un nuevo pensamiento empieza a importunarle.
¿Se levantará una tormenta, antes de la caída de la noche? Sus ojos escrutan los claros cielos en busca de nubes.
Todo el tiempo pensando en la tormenta que podría venir.
La tormenta no llega y al caer la noche llegan a Savii.
Pero él tiene la sensación de que no ha hecho este viaje en bote, pues sus pensamientos han permanecido lejos de su cuerpo y lejos del bote.
Podría perfectamente haberse quedado en su choza de Upolu.”

Extracto de “Papalagis – Discurso de Tuiavii de Tiavea, Jefe Samoano”
Aquí el texto completo

 

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Olas

 

Muchas sensaciones vienen, surgen muchos pensamientos o imágenes, pero solo son olas de tu propia mente.
Nada viene de fuera de tu mente….Nada fuera de ti puede causarte ningún problema.
Tu mismo creas las olas en tu mente…y aunque surjan olas, la esencia de tu mente es pura; es como agua clara con unas pocas olas.
En realidad, el agua siempre tiene olas. Las olas son inherentes al agua.
Hablar de olas aparte del agua o de agua aparte de las olas es ilusorio.
El agua y las olas son uno…
Una mente con olas no es una mente alterada, sino en realidad ampliada…nuestras experiencias no son sino un despliegue continuo o repetido.
S. Suzuki

 

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)

Pasión

La pasión es estar despiertos, respirar gozando del aire que entra y que sale del cuerpo, vibrar con cada hoja, cada flor, cada gota de agua, cada grano de arena.
Se esconde en cada paso, en cada movimiento, en cada palabra.
Es generosa, loca, sabia, incandescente.
Y calma.

Laura Orsina

Quieres conocernos ? Haz click aquí
Te gustaría si organizáramos un taller en tu centro o en tu ciudad? Hablamos!

http://www.hacerelamor.org
mail: info@hacerelamor.org
tel. 650119375 Laura (lun.-vie. 10h-18h)
tel. 608628394 Axel (lun.-vie. 10h-18h)